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La profesional ingresará a nuestro programa luego de haber obtenido la beca “Doctorado Nacional Convocatoria 2021” de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). (Fuente: doctoradoacuicultura).

Camila Rayén Barría Cárdenas es bióloga marina de profesión, titulada de la Universidad de Valparaíso, posee un Máster en Acuicultura en la Universidad de Barcelona y actualmente se encuentra matriculada en el Doctorado en Ciencias de la Acuicultura de la Universidad Austral de Chile, sede Puerto Montt.

Sus estudios en nuestro programa de postgrado los podrá realizar gracias a la obtención de la beca 2021 para cursar un doctorado de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

Hoy conversamos con ella para conocer parte de su historia de vida, laboral y profesional, así como también para saber que la motivó a ingresar a nuestro plan de estudios y cuáles son sus expectativas en él.

CURACO DE VÉLEZ

Según nos detalló Camila Barría, sus primeros acercamientos con las ciencias del mar los tuvo en la localidad de Curaco de Vélez, una pequeña comuna de la isla de Quinchao, en el Archipiélago de Chiloé, de donde es oriunda.  Su entorno, sus raíces y su fuerte vinculación con el mar la llevaron, años más tarde, a tomar la decisión de estudiar biología marina en la Facultad de Ciencias del Mar y Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso (UV).

“Ingresé a mis estudios de pregrado el año 2009 y egresé el 2013. Elegí esta universidad por ser la más antigua de Sudamérica, además de encontrarse emplazada en una zona privilegiada para el estudio de las ciencias del mar. La carrera en la UV tiene un fuerte enfoque investigativo, lo que me llevó a querer seguir este camino en mi desarrollo como profesional”, partió indicando la profesional.

“Tuve una buena experiencia durante mis años de estudios, tanto por el nivel de aprendizaje de contenidos adquiridos, como por la buena experiencia personal, de cercanía con profesores y compañeros/as”, añadió.

Tras su paso por la UV, Camila Barría se inició profesionalmente en el Laboratorio de Toxinas Marinas de la Universidad de Chile, sede Castro. Allí aprendió las competencias necesarias para realizar la extracción de los 3 venenos involucrados en los eventos de marea roja en nuestro país (VPM, VDM y VAM) y el análisis del veneno amnésico de los mariscos con técnica HPLC.

Más tarde comenzó a trabajar en proyectos de investigación con la Universidad de Valparaíso, dirigidos por la profesora Doris Oliva, relacionados al cultivo de moluscos bivalvos enterradores, lo que que incluía la puesta en marcha de un hatchery para la producción de semillas de “baby clams”, para el mercado nacional e internacional, ejecutado con financiamiento CORFO.

“Allí también iniciamos las primeras experiencias en el cultivo de la almeja juliana Tawera elliptica a través de un proyecto FONDEF, obteniendo los primeros antecedentes para el desarrollo de la tecnología de cultivo de esta especie endémica y altamente requerida en mercados internacionales”, señaló Barría.

“Actualmente me desempeño como encargada de Servicios en el Instituto Tecnológico de la Mitilicultura (INTEMIT), donde he podido acercarme más a la industria mitilicultora, apoyando las decisiones productivas de las empresas. A su vez, me encuentro apoyando un proyecto FIPA sobre descripción de las especies de microalgas que potencialmente generen florecimientos algales nocivos (FAN) en Chile, dirigido por el CIGREN-UV”, agregó.

MÁSTER EN EL VIEJO CONTINENTE

Tres años más tarde, ya en 2018, Camila tomó la decisión de emigrar hasta el Viejo Continente para ingresar a estudiar un Máster en Acuicultura en la Universidad de Barcelona.

Dicha experiencia fue muy enriquecedora, ya que la profesional pudo realizar su investigación de tesis sobre los “Efectos de nanoplásticos de polimetilmetacrilato (PMMA) en el pez Sparus aurata (dorada) utilizando biomarcadores moleculares y bioquímicos” en el Departamento de Fisiología Animal de la Universidad Autónoma de Barcelona y en el laboratorio del investigador Catalán Lluis Tort, siendo apoyada por investigadoras reconocidas en el área, tales como Mariana Teles y la doctoranda Irene Brandts.

“Todo lo anterior me permitió participar en tres artículos científicos; siendo dos de ellos como primera autora (Barría et al. 2019: https://doi.org/10.1016/j.marpolbul.2019.110791; Barría et al. 2020: https://doi.org/10.1007/978-3-030-45909-3_38), y un tercero de coautora, publicado en una revista de alto impacto (9,038-Brandts et al. 2020: https://doi.org/10.1016/j.jhazmat.2020.123590)”, indicó.

DE REGRESO EN CHILE

Una vez finalizados sus estudios en Barcelona, y ya con un nuevo diploma bajo el brazo, Camila volvió a nuestro país para continuar perfeccionándose. Esta vez, eso sí, decidió buscar un programa de postgrado más cerca de su hogar y en lo posible que le permitiera fortalecer sus conocimientos en cultivos marinos, su camino hacia la investigación científica y que se ajustara a sus intereses de investigación.

Fue así como se aventuró e inscribió en nuestro programa de Doctorado en Ciencias de la Acuicultura, donde no solo quedó seleccionada, sino que además fue beneficiada con la beca de “Doctorado Nacional Convocatoria 2021” de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

“La obtención de esta beca y la labor que desarrolla la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) me parece valiosa, pues creo importante que sea el Estado quien se haga responsable de financiar la formación y especialización de las y los profesionales chilenos, en especial de aquellas áreas que pueden representar un aporte al desarrollo productivo nacional”,  agregó Barría.

Complementando su mensaje con que “atendiendo a lo anterior, creo que el haber obtenido esta beca viene a representar no sólo un reconocimiento que es fruto del mérito académico personal, sino que también simboliza un logro atípico para la clase social y el espacio territorial del que provengo, históricamente abandonado por los órganos del poder central”.

PROYECCIONES

Al ser consultada por sus expectativas en este plan de estudios, la profesional no dudó en indicar que le gustaría seguir apoyando la generación de conocimiento y desarrollo científico del país, desde el archipiélago de Chiloé, además de participar en actividades de divulgación científica en colegios y comunidad en general.

“Mi interés de investigación está asociado al estudio y comprensión de las floraciones algales nocivas (FANs), asociado al proyecto del que actualmente participo, por lo que me gustaría continuar por esta línea. Por otra parte, me gustaría colaborar en la formación de nuevos científicos/as y capital humano para la industria acuícola”, señaló.

Concluyendo la entrevista con que lo descrito anteriormente “se realizaría en una provincia con baja producción científica y sin centros de investigación consolidados, lo cual favorece el ingreso de profesionales calificados en una zona que necesita y merece desarrollar investigación en torno a estos temas”.